Medicamentos más utilizados en la sedación terminal

Existen numerosos fármacos útiles para la sedación paliativa, aunque los más utilizados son el midazolam y la morfina.

La vía de administración más habitual en el domicilio es la vía subcutánea mediante una aguja del tipo palomilla que se fija con un apósito adhesivo transparente en la región anterior del tórax o abdomen.

El Midazolam es una benzodiacepina con una potencia sedante 2-3 veces mayor que el Diazepam. Es ansiolítico, anticonvulsivante, relajante muscular y tiene efecto sinérgico con los opioides. Su acción se inicia a los 5-10 minutos por vía subcutánea y su efecto dura de 2- 5 horas por lo que se administra habitualmente cada 4 horas.

Produce tolerancia. Es decir, puede necesitarse mayor dosis a medida que pasa el tiempo.

Se puede mezclar con otros fármacos de uso frecuente en cuidados paliativos, como la morfina.

El Cloruro Mórfico o morfina es un medicamento potente para el alivio del dolor y de la falta de aire. Provoca somnolencia como efecto secundario. Como en la fase final de la enfermedad estos síntomas son muy frecuentes, va a ser útil administrar morfina en casi todos los casos.

La morfina potencia la acción del midazolam y la asociación de ambos medicamentos consigue una sedación terminal adecuada en más del 95 % de los casos.

En algunas ocasiones, en lugar de morfina, se usa un opioide similar administrado en forma de parches (fentanilo transdérmico).

Referencias

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