Bronquiectasias

¿Qué son las bronquiectasias?

Las vías respiratorias son tubos que llevan el aire que entra y sale de los pulmones. Para mantenerse limpios y húmedos producen moco, cuya cantidad aumenta cuando están irritados o infectados.

Las bronquiectasias son dilataciones de esos tubos. Estas dilataciones alteran y dificultan la entrada y salida del aire y acumulan moco. Ese moco acumulado se infecta a menudo. Las infecciones producen cada vez mayor dilatación y distorsión de los tubos, dificultad para la entrada y salida del aire e infecciones cada vez más frecuentes.

La bronquiectasia puede afectar sólo una parte de uno de sus pulmones o muchas secciones de ambos pulmones. Este proceso, con el paso del tiempo, puede llegar a producir insuficiencia respiratoria y, como consecuencia, los órganos vitales del cuerpo no pueden recibir suficiente oxígeno.

Actualmente, las bronquiectasias no tienen cura. Sin embargo, con un diagnóstico temprano y el cuidado adecuado, la mayoría de las personas que las padecen pueden disfrutar de una buena calidad de vida.

¿Cuál es la causa de las bronquiectasias?

Las bronquiectasias a menudo se producen por daño en las paredes de las vías respiratorias. En algunos casos, este daño puede ocurrir en la infancia como consecuencia de tos ferina, neumonía u otras infecciones. Sin embargo, las infecciones en la infancia son cada vez menos frecuentes y graves gracias a las vacunas y los antibióticos.

Ahora las bronquiectasias generalmente se relacionan con algún problema que dañe las paredes de las vías respiratorias en la edad adulta o algún proceso que impida a las vías respiratorias eliminar la mucosidad a cualquier edad. Por ejemplo infecciones (neumonía, tuberculosis), enfermedad pulmonar obstructiva crónica (generalmente relacionada con el consumo de tabaco), la fibrosis quística, el déficit de alfa antitripsina, la artritis reumatoide, el síndrome de Sjögren y el reflujo gastroesofágico.

¿Cómo se diagnostican las bronquiectasias?

Cuando una persona tiene tos con abundante esputo, predominantemente por la mañana, durante meses, puede tener bronquiectasias.Inicialmente puede no haber otros síntomas. En esta fase, la exploración médica puede ser normal y lo más probable es que el médico indique pruebas.

No hay un protocolo único sobre la secuencia más adecuada de las pruebas. Las que pueden ser útiles son:

  • Análisis de sangre. Buscando posibles enfermedades que se asocian o causan bronquiectasias.
  • Cultivo de esputo. El esputo debe contener secreciones bronquiales, por lo que debe provenir de un golpe fuerte de tos. No valen los que solo contienen saliva.
  • Espirometría. Esta prueba mide la cantidad de aire que se respira, lo rápido que se puede respirar y cómo los pulmones le suministran oxígeno a la sangre. La espirometría ayuda a conocer la cantidad de daño pulmonar que existe.
  • Radiografía tórax. En ocasiones permite localizar áreas del pulmón con vías irregulares y dilatadas, aunque la TAC es una prueba más fiable, precisa y completa.
  • Tomografía Axial Computarizada(TAC) de alta resolución. Múltiples fotos de planos del pulmón que permiten ver la localización y extensión de las vías respiratorias y del pulmón.
  • Broncoscopia. En ocasiones, sobre todo si la respuesta al tratamiento no es la que espera tu médico, éste puede aconsejarte introducir un tubo a través de las vías respiratorias para ver las lesiones directamente y descartar algún problema añadido.

¿Cómo se previenen las bronquiectasias?

Para prevenir las bronquiectasias es importante prevenir las infecciones pulmonares y el daño que puedan causar. Estas son algunas medidas:

  • La vacunación en la infancia contra el sarampión y la tos ferina.
  • No fumar es importante.
  • Evitar gases y humos tóxicos.
  • Tratar adecuadamente las infecciones respiratorias en los niños ayuda a preservar la función pulmonar y prevenir el daño que puede acarrear bronquiectasias.
  • Mantener fuera del alcance de los niños objetos que puedan aspirar (como piezas de juguetes y alimentos que pueden pegarse en una pequeña vía aérea).
  • En algunos casos, el tratamiento de la causa subyacente de la bronquiectasia puede disminuir o evitar su progresión.

¿Cómo se tratan las bronquiectasias?

Cada paciente es diferente, si tienes bronquiectasias habla con tu médico acerca del mejor tratamiento. El tratamiento dependerá de lo avanzado que esté el problema e irá dirigido a tratar el origen de las bronquiectasias, evitar las infecciones, prevenir complicaciones, mantener la función pulmonar y mejorar la calidad de vida.

Antibióticos. Para tratar las infecciones, habitualmente el médico te recomendará tomar antibióticos durante 10 a 14 días. Si la infección es muy grave, puede recomendarte ponerlos en la vena. En las infecciones leves es frecuente el uso de Amoxicilina con ácido clavulánico. En las infecciones graves o en las que se sospeche que existe una pseudomona (bacteria que produce infecciones más graves y resistentes) te recomendará antibióticos del grupo de las quinolonas (ciprofloxacino o levofloxacino).
En algunos casos, cuando hay infecciones repetidas, ingresos hospitalarios, deterioro rápido de la función pulmonar o infección crónica por Pseudomona puede estar indicado tomar un antibiótico de forma continuada. No hay un acuerdo completo en las investigaciones.

Expectorantes y mucolíticos (eliminadores de moco). Aunque se usan a menudo porque son bien tolerados, no existen pruebas definitivas de que sean eficaces. Tomar líquidos abundantes, agua sobre todo, ayuda a que la mucosidad sea menos espesa y más fácil de expulsar.

Fisioterapia respiratoria. El drenaje postural (sentarse con la cabeza inclinada hacia abajo o acostarse boca abajo con la cabeza más baja), la percusión del tórax o palmadas en el pecho (que puede ser asistida utilizando un dispositivo) ayudan a drenar la mucosidad de los pulmones.
Forzar un par de respiraciones y luego hacer la respiración relajada y algunos ejercicios de respiración profunda pueden hacer más efectiva la tos en su función de expulsar la mucosidad.
Estas técnicas puede iniciarlas un fisioterapeuta y continuarlas un miembro de la familia. Aunque son muy utilizadas, hay poca información disponible sobre si funcionan realmente.

Broncodilatadores. Los broncodilatadores relajan la musculatura bronquial, dilatan la luz del bronquio y pueden facilitar la respiración y la expulsión de moco en algunas personas. Es una teoría con pocos estudios que la respalden. Tu médico te aconsejará si usarlos o no en tu caso concreto.
 

Corticoides y antiinflamatorios. Se usan con frecuencia a pesar de que no existen pruebas definitivas sobre la utilidad de los corticoesteroides, antiinflamatorios no esteroideos ni antileukotrienos, salvo que exista un problema concurrente que los indique (asma, por ejemplo). Ni por boca, ni inhalados. Tu médico te aconsejará si usarlos o no en tu caso concreto.

Oxígeno. En algunos casos, cuando el oxígeno de la sangre está por debajo de unos niveles, puede estar indicado utilizar oxígeno. A través de gafas nasales o una mascarilla.

Cirugía. Cuando las bronquiectasias están localizadas y presentan complicaciones frecuentes como infección o sangrado tu médico podría valorar la cirugía.
Vacunación antigripal y antineumocócica. Es recomendable vacunarse contra la gripe y contra el neumococo.

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