Artrosis

¿Qué es la artrosis?

 La artrosis es una enfermedad en la que el cartílago de las articulaciones se deteriora y el hueso que está debajo crece para contrarrestar ese daño. La articulación se deforma y puede producir dolor e inestabilidad.

Es una enfermedad muy frecuente. Entre las personas de 60 a 90 años, el 7.4% tienen artrosis de cadera y el 12.2% de la rodilla. Tanto la artrosis de cadera como la de rodilla son más frecuentes en la mujer que el hombre: 8.0% vs 6.7% para la cadera, 14.9% vs 8.7% para la rodilla.

Es una enfermedad que no tiene una causa única y que puede estar asociada a muchos problemas:

  • La artrosis, sobre todo de rodilla y cadera, es más frecuente en las personas con exceso de peso.
  • La artrosis, sobre todo de manos, tiene mayor incidencia en unas familias que en otras.
  • Traumatismos, infecciones o cualquier otra alteración previa facilitan la aparición de artrosis.
  • Las personas con algunas enfermedades endocrino metabólicas (diabetes, condrocalcinosis, gota, acromegalia, hipotiroidismo, hemocromatosis) u ósteo articulares (artritis reumatoide, problemas de alineación ósea, osteoporosis) tienen mayor riesgo de sufrir artrosis.

¿Cómo se diagnostica la artrosis?

Si tienes 45 años o más y dolor sin rigidez en las articulaciones puedes sufrir artrosis. Tu médico puede diagnosticártela tras hacerte algunas preguntas y una exploración sencilla.

El dolor es el síntoma principal de la artrosis y aumenta cuanto más usas las articulaciones, especialmente tras un periodo de reposo. Habitualmente no existe rigidez por la mañana y, cuando existe dura menos de 30 minutos.

Artrosis cadera
En muchas ocasiones no es necesario hacer análisis ni radiografías para diagnosticarla. Si tu médico necesita aumentar la certeza diagnóstica y descartar otras enfermedades puede que te proponga hacer una radiografía y quizás un análisis de sangre. En la radiografía suele haber una disminución del espacio articular (la distancia entre los huesos que se articulan), engrosamiento del hueso que está debajo del cartílago (a veces con quistes) y deformación del hueso (osteofitos).


Los análisis suelen ser normales, salvo que las articulaciones estén muy inflamadas, en cuyo caso pueden estar aumentados los marcadores de inflamación (velocidad de sedimentación globular elevada y proteína C-reactiva).

¿Qué medidas generales pueden aliviar la artrosis?

Cada persona con artrosis necesita un tratamiento particular que le ayude a mantener la función articular y aliviar el dolor. A menudo pueden ser de ayuda varios tipos de profesionales (medicina, enfermería, fisioterapia, nutrición, psicología, trabajo social), aunque el médico y la enfermera de familia tendrán habitualmente la mayor parte de la responsabilidad.

Cuanto más te informes sobre la artrosis y los hábitos y medidas más convenientes, mejor te encontrarás. Te vendrá bien conocer tus limitaciones y cómo puedes superarlas o adaptarte a ellas, la dieta más conveniente, el ejercicio físico y actividades más adecuadas.

Alcanzar o mantenerte en el peso más apropiado y realizar ejercicio físico suave y regular son las medidas más beneficiosas para ti si sufres artrosis.


Uno de los problemas que más perjudican a la persona que sufre artrosis es el exceso de peso. Especialmente si la artrosis afecta a las articulaciones que más lo soportan: cadera y rodilla. Debes intentar alcanzar o mantenerte en el peso más apropiado para ti. El calor en la articulación afectada produce alivio. El uso de bastones puede ser recomendable, ya que descarga el peso de las articulaciones y mejorar el equilibrio de la persona.

La práctica de ejercicio suave, regular y adaptado a cada persona es beneficiosa ya que alivia el dolor y mejora la función en la artrosis de rodilla. El beneficio del ejercicio en la artrosis de cadera es más limitado. En ambos casos se debe evitar la carga y los impactos articulares, potenciando el ejercicio en el agua o acostado en el suelo o con bicicleta. En estos casos las articulaciones soportan menos peso.

¿Qué medicamentos son útiles en la artrosis?

No existe ningún tratamiento farmacológico que sea capaz de revertir ni frenar la artrosis. Los medicamentos tienen como única finalidad aliviar los síntomas, especialmente el dolor, y debes utilizarlos siempre bajo la supervisión de tu médico.

El paracetamol es el medicamento más recomendable para aliviar el dolor en la artrosis leve por su eficacia y seguridad a largo plazo.

Los antiinflamatorios no esteroideos alivian mejor el dolor, pero pueden tener efectos adversos más importantes, sobre todo si se usan durante un tiempo prolongado.

Cuando el dolor es crónico y grave y no se controla con paracetamol ni ibuprofeno pueden estar indicados fármacos opioides menores, como la codeína o el tramadol. 

Los analgésicos tópicos como la capsaicina pueden aliviar algo el dolor, especialmente en la artrosis de rodilla o manos. Los antiinflamatorios no esteroideos en crema, gel o spray son seguros y pueden resultar útiles, aunque su eficacia es discutida en algunos estudios.

Las inyecciones de corticoides dentro de las articulaciones pueden aliviar y mejorar la función de alguna articulación, pero su beneficio dura poco tiempo.

No está claro que la glucosamina, el condroitín sulfato, la diacereína y el ácido hialurónico sean claramente beneficiosos, por lo que, en principio, no son recomendables.

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